1. Formas de aplicación de ozono dependiendo
de la patología del paciente:

INFILTRACIÓN ARTICULAR/ PARAVERTEBRAL

La traumatología es una de las especialidades donde se observan los más notables resultados. Esta técnica consiste en introducir una mezcla de oxígeno y ozono mediante una o varias inyecciones en el lugar de la lesión y así disminuir el dolor, la inflamación y regenerar los tejidos mejorando la movilidad de la articulación o columna vertebral, sin provocar los efectos secundarios que ocasionaría otro tipo de terapia.

Las indicaciones de la ozonoterapia a nivel de la columna vertebral son: Hernia discal cervical, dorsal y lumbar, esguince cervical, discopatías degenerativas, fracaso de la cirugía discal, síndromes facetarios y estenosis de canal. La patología de columna se tratará mediante infiltraciones paravertebrales: este es un tratamiento inocuo, ambulatorio, no se precisa sedación y el paciente puede reanudar su vida normal tras la sesión. En algunos casos concretos, dependiendo de la patología a tratar, el tratamiento se completará con la realización de una discólisis con ozono, esta técnica se realiza en quirófano con sedación.

Debido al poder antiinflamatorio y analgésico de la ozonoterapia se han evitado numerosas intervenciones quirúrgicas en pacientes con trastornos dolorosos a nivel de columna vertebral. El éxito del tratamiento se produce en un 70-80% de los casos. Otras de las indicaciones del tratamiento con ozono mediante infiltraciones son: epicondilitis, tendinitis, artrosis en manos, cadera, rodilla, bursitis, contracturas musculares, espolón calcáneo… entre otras.

AUTOHEMOTERAPIA

La autohemoterapia con ozono es un sencillo tratamiento que consiste en extraer al paciente unos 120 cc. de sangre que se enriquece con una mezcla de oxígeno-ozono siendo reinyectada al paciente por la misma vía de extracción, no siendo necesario un nuevo pinchazo. La duración del tratamiento es de unos 20 minutos. El paciente puede reanudar su vida normal una vez concluida la sesión.

Esta forma de aplicación está especialmente indicada para aquellas patologías que precisan de un mayor y mejor aporte de oxígeno a los tejidos a través del torrente circulatorio como la arterioesclerosis, enfermedades coronarias, insuficiencia vascular, tras tratamientos oncológicos…, en patología reumatológica como la artritis, fibromialgia, en procesos traumatológicos como la artrosis, en neurología en las migrañas y neuralgias y como tratamiento antienvejecimiento y mejora del estado físico en general.

VÍA RECTAL

Este tipo de técnica consiste en introducir el ozono mediante una pequeña sonda vía rectal. Las indicaciones principales de esta vía son en casos de patología hepática o intestinal, en niños y cuando existen dificultades en la administración vía hemática.

TRATAMIENTO EN BOLSA

Es un tratamiento tópico en el que se pretende crear un sistema de vacío a través de una bolsa de teflón o una campana de vacío. Posteriormente se rellena con oxígeno-ozono, quedando la lesión a tratar en contacto directo con el gas. Las sesiones duran alrededor de unos 20 minutos y el número de sesiones dependerá de la evolución personal del paciente.

Esta forma de aplicación se usa generalmente para el tratamiento de úlceras varicosas, retardos de cicatrización, pie diabético, úlceras isquémicas, infecciones dérmicas , linfangitis agudas… El ozono tiene la particularidad de contener rápidamente la flora bacteriana existente, activar la circulación y lograr así una rápida cicatrización. Este tratamiento es efectivo, rápido e indoloro, consiguiendo una desinflamación y cicatrización de la piel.

VÍA SUBCUTÁNEA

Esta forma de aplicación es utilizada principalmente para el tratamiento de la celulitis localizada, contracciones musculares y puntos dolorosos en patologías como la fibromialgia. En el caso de la celulitis el tratamiento consiste en la aplicación de inyecciones de ozono en pequeñas dosis en toda la zona a tratar. Estas inyecciones oxigenan los tejidos mejorando la circulación de los capilares y facilitando la eliminación de los ácidos grasos.

Hemoterapia

2. Factores de crecimiento

El plasma rico se obtiene de la propia sangre del paciente del que se separan los factores de crecimiento, unas proteínas con un papel clave dentro del proceso de reparación y regeración de los tejidos. Las plaquetas son fuente natural de factores de crecimiento y tienen la peculiaridad de liberar estas proteínas en el mismo lugar de la lesión aportando la capacidad de regenerar  tejidos y remodelar la matriz extracelular.

Esta peculiaridad de los factores de crecimiento de origen plaquetario,hace que se convierta en un tratamiento que acelera el proceso de restauración de los tejidos implicados consiguiendo recuperar mucho antes la lesión.

En nuestra unidad usamos siempre esta técnica junto con ozono para minimizar al máximo el riesgo de infección.

Indicaciones:

Existen diferentes usos y aplicaciones para los factores de crecimiento. Son los siguientes:

  • Consolidación de fracturas
  • Injertos óseos
  • Aceleración de cicatrización
  • Úlceras en piel
  • Pseudoartrosis
  • Artrosis (rodilla, cadera,…)
  • Lesiones tendinosas, musculares
  • Rejuvenecimiento facial con factores de crecimiento
  • Lesiones del cartílago